|
Se despide de la actividad futbolística un gran arquero que deja una huella imborrable en la mente de los colombianos, por todo lo que hizo por dejar el nombre del país en lo más alto del fútbol mundial: José René Higuita.
Por: Luis Fernando Montoya Como la mayoría de nuestros jugadores colombianos, Higuita es de origen humilde, una abuela-madre que procuró darle lo mejor, un padre ausente y unas condiciones socio-económicas regulares, un nivel educativo en las mismas condiciones pero desde niño mostró su espíritu de lucha, de superación y de conseguir las metas que se propuso para salir adelante. Lo anterior lo logra cultivando una mentalidad fuerte caracterizada por hacer cosas diferentes y arriesgadas, tal como lo hizo durante toda su carrera deportiva. Lo demostró en Inglaterra con el famoso escorpión que le dio la vuelta al mundo y la posibilidad para ser reconocida como una de las jugadas más bonitas e importantes del mundo futbolístico. Este futbolista nos mostró varios caminos por los cuales el fútbol podría renovarse: 1. Arquero líbero: se dio a conocer desde la época de la selección de Antioquia y la colombiana juvenil con el profesor Luis Alfonso Marroquín y más tarde en el Atlético Nacional y la selección de mayores con los técnicos Francisco Maturana, Hernán Darío Gómez y Hugo Gallego, con los cuales perfeccionó la técnica y la táctica de jugar fuera del área por habilidad y buen manejo del balón con los pies. 2. Arquero con gol: debido a su buena técnica y a su mentalidad de riesgo, marcó varios goles de tiros libres e importantes, como el que le hizo al River Plate de Argentina. 3. Velocidad de reacción: la nueva generación de arqueros de Colombia deben trabajar mucho en este aspecto, tal como lo hizo Higuita, que con este tipo de trabajo se convirtió en uno de los mejores de Colombia, Suramérica y el mundo. 4. Carisma: durante toda su carrera deportiva nos ha mostrado ese carisma que tiene para con la gente en general y en especial para con los niños y éstos con él, porque lugar que visita no se deja esperar la acogida que tiene el pueblo en general para con él. Higuita nos deja estos aspectos y muchos más como una gran huella en nuestro fútbol y a la vez deseo expresarle mis agradecimientos por todo lo que nos dio. Una de las formas de retribuirle en algo a René sería tenerlo para trabajar como preparador de arqueros. Hoy en su despedida, yo esperaba acompañarlo en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, pero ayer debí someterme a una cirugía donde me colocaron un neuroestimulador para el control de esfínteres y así ir mejorando mi calidad de vida. Luis Fernando Montoya |